jueves, 15 de marzo de 2012

Del Libro: ¡Porque lo mando YO! 2 de J.K.R.

COMUNICACIÓN

Esperar que los nenes obedezcan, tiene mucho que ver con la forma en que los padres les comunican sus instrucciones. Como señalé anteriormente, la mayoría de los padres comunica sus instrucciones de un modo plañidero, de “yo quisiera que…” Ruegan, regatean, discuten, amenazan, y cuando llegan al extremo de su resistencia, ¡PAU!, explotan. Este estilo disciplinario crea y perpetúa una atmósfera de tensión e incertidumbre dentro de la relación padres – hijos.

Al darles instrucciones a los peques, los padres DEBEN ser enérgicos, concisos y concretos. Los siguientes puntos son el ECC de la Buena Comunicación:

SEA ENERGICO: Hable DIRECTAMENTE al nene y anteceda sus órdenes con instrucciones autoritarias tales como “Quiero que…” “Debes hacer…” En dos palabras, no le ande dando vueltas al asunto. Si quiere que el niño haga algo, dígaselo en términos reales. Entre menos realistas sean sus términos, más irreales serán los resultados.

SEA CONCISO: No utilice cincuenta palabras donde sirven cinco. A casi todos nos sermoneaban cuando éramos niños, y todos odiábamos los sermones. Todos sabemos por experiencia que tan pronto como comienza el sermón, se funde algún transistor en el cerebro del nene, y se le cierran los oídos.

SEA CONCRETO: Hable en términos reales más que abstractos. Use un idioma que se refiere al comportamiento específico que está ordenando, no a la actitud abstracta: “Quiero que esta mañana te portes bien en la iglesia” es algo vago e intangible. Utilice un idioma que se refiera a la conducta concreta que usted espera, no a la actitud. “Quiero que te me portes bien en la iglesia el día de hoy” es algo vago, abstracto, a diferencia de “Ahora que vayamos a la iglesia quiero que permanezcas sentado y quieto junto a mi”, lo cual es claro y concreto. Cuando los padres dejan dudas en la mente del nene con respecto a qué es exactamente lo que esperan de él, pueden contar con que el niño se dará a sí mismo el beneficio de la duda.

Algunos de los errores más comunes de comunicación que cometen los padres, incluyen:

Emitir las instrucciones como si fueran preguntas: Eso implica que hay alternativas donde las alternativas no existen:

MAL: “¿Qué tal si recoges tus juguetes para que nos podamos ir a la cama?”

BIEN: “Ya casi es hora de irse a la cama. Recoge tus juguetes y guárdalos.”

Frasear las expectativas en términos abstractos en vez de hacerlo en palabras concretas. Utilizar palabras tales como “niño bueno” “niño responsable” y “niño encantador” deja abierto a interpretación el significado real de las palabras paternas”.

MAL: “Quiero que seas bueno mientras estamos en el super”

BIEN: Mientras estamos en el super, quiero que camines a mi lado y pidas permiso antes de tocar cualquier objeto.

Ensartar las instrucciones juntas como si fueran cuentas de un collar. La mente de un peque menor de cinco años, tiene dificultades para “retener” más de una orden a la vez. Con los nenes mayores de cinco pero menores de once, lo mejor es no dar más de dos órdenes a la vez. Si no le resulta conveniente dar las órdenes una por una, deje una lista al nene. Si todavía no sabe leer bien, hágala con dibujos.

MAL: Hoy quiero que arregles tu habitación, saques la basura, le des de comer al perro, recojas los juguetes del sótano y me ayudes a embodegar estas cajas.

BIEN: Lo primero que harás hoy es limpiar tu habitación. Cuando termines, me avisas y ya te diré qué sigue.

Preceder las instrucciones con un “vamos a…” Esa es otra forma pasiva y falta de autoridad en la que algunos padres tratan de establecer la comunicación. Cuando espere que el nene haga algo por sí mismo, dígaselo. No confunda la situación ni le abra la puerta a la resistencia implicando que usted está dispuesto a participar en la tarea.

MAL: Vamos a poner la mesa. ¿De acuerdo?

BIEN: Ya es hora de que pongas la mesa.

Apoyar sus instrucciones con explicaciones y motivos; Expresar la razón hasta el final atrae la atención del niño a ella.

MAL: Es hora de que te bajes del columpio para que nos vayamos a la casa.

BIEN: Es hora de irnos a casa. Bájate del columpio y vámonos.

Dar instrucciones dentro de un tiempo abierto a la elección.

MAL: Billy, quiero que cortes el pasto cuando tengas oportunidad el día de hoy.

BIEN: Billy, quiero que cortes el pasto hoy mismo y que esté arreglado cuando yo vuelva a las seis de la tarde.

.

5 comentarios:

  1. se ve q esta bien el libro, nos sirve ya que aveces no tenemos las herramientas para el dia a dia con nuestros hijos.

    ResponderEliminar
  2. Este fragmento es tomado del Libro "Porque lo mando Yo 2" pero también existe el Libro "Porque lo mando Yo 1" que está enfocado en los bebés, y del mismo autor está el libro "Porque lo mando Yo 3" dirigido a la educación de los adolescentes. TODOS BUENIIIIISIMOS!

    ResponderEliminar
  3. es bueno que existan este tipo de libros por que no nacemos sabiendo ser padres y mucho menos cuando somos padres a temprana edad.

    ResponderEliminar
  4. Me sorprende y todo lo que esta escrito nos ayuda a reflexionar en como estamos educando a nuestros hijos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por algo se celebra el día del Padre y el día de las Madres.... Es una gran tarea y responsabilidad el encaminar bien a los hijos, y a veces lo que le funciona a una persona, NO le funciona a otra. Es mas, la misma educación para dos hijos de la misma familia NO siempre tiene los mismos resultados.... por eso es bueno leer, asistir a escuela para padres, y hasta tomar terapias. Hay que quedar satisfechos al saber que "hicimos nuestro mejor esfuerzo".

      Eliminar