jueves, 8 de marzo de 2012

Del Libro “Dios mío, hazme viuda por favor” de Josefina Vázquez Mota

Yo quiero ser una mujer consciente del privilegio de la vida, yo quiero ser alguien, para responder con ello a los talentos que Dios me ha regalado.

Yo quiero ser feliz siendo yo misma, conforme a mi vocación y a mis sueños.

Yo quiero tener el coraje de ser libre para elegir mis caminos, vencer mis temores y asumir las consecuencias de mis actos.

Yo quiero tener alegría para reír, para construir mi camino a la felicidad, para sentir la energía de vivir intensamente.

Yo quiero tener éxitos, pero también fracasos que me recuerden mi condición humana, la grandeza de Dios y el peligro de la soberbia.

Yo quiero sentir, ser completa, amarme, reconocer que soy única, irrepetible e irreemplazable, que valgo porque han depositado en mí una chispa divina y soy polvo de estrellas.

Yo quiero cobrar conciencia de que nadie puede lastimarme a menos que yo lo permita.

Yo quiero ser luz para mi pareja, mi familia y mis hijos, porque así les ayudaré a crecer sin miedos y con responsabilidad.

Yo quiero dejar de ser víctima para recobrar la capacidad de autogobernarme.

Yo quiero querer el presente, elegir el futuro y trabajar para conseguirlo, incansablemente.

Yo quiero recordar el pasado, pero no vivir en el ayer, quiero soñar en el futuro, sin despreciar el presente, sabiendo que lo único seguro es el hoy, el aquí y el ahora.

Yo quiero perdonarme mis errores, mis culpas, mis caídas y viajar más ligera de equipaje.

Yo quiero renacer a cada día, decir sí a la aventura de la vida y del amor.

Yo quiero trascender por mis silencios, por mis palabras, por mi hacer y mi sentir.

Yo quiero sentir a Dios que vive en mí y agradecerle su infinita paciencia para esperarme, su entrega incondicional y su presencia, aunque a mí en ocasiones se me olvide agradecerle el que me haya elegido mujer.

Yo quiero ser una vividora de la vida, ser capaz de disfrutar la belleza y descubrirla o construirla donde está escondida, disfrutar la risa, pero también el llanto.

Yo quiero dejar de sobrevivir y atreverme a supervivir.

Yo quiero construir mil estrellas en el infinito y tener el valor de ir a alcanzarlas.

Yo quiero ser mujer completa, no sustituto, menos objeto, saber querer, saber decir sí, pero también no.

Yo quiero repetirme a diario:

¡Qué suerte he tenido de nacer!

¡Qué suerte tengo de estar aquí!

¡Qué suerte de SER MUJER!

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4 comentarios:

  1. es interesante desde el titulo, yo como mujer de principio lo tome como el deseo de quedar viuda no porque no se ame a nuestra pareja, sino porque asi nos podremos demostrar asimismas que somos capaces de muchas cosas que dejamos de hacer por hacernos dependientes o vivir una vida cómoda donde no tenemos que salir a trabajar porque quizá no lo necesitemos.

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  2. Tienes razón, a la mayoría de las personas no nos gusta batallar y es solo hasta que "por necesidad" tenemos que enfrentar las dificultades de la vida, cuando nos damos cuenta de lo capaces que somos.

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  3. Me llamo tanto la atencion el titulo del libro, que pense uf que fuerte, lo empece a leer y me di cuenta que es un libro que toda mujer debe tener en sus manos.

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  4. El peor libro de mi vida

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