La crítica en el duelo. Autora Alicia Campos Vera
Quiero empezar con una frase que espero te acompañe en
momentos de duda, ya sea antes, durante, o después de una pérdida.
“Nunca le vamos a dar gusto a los demás, por eso hay
que quedar a gusto con nosotros mismos.”
Hagas lo que hagas, mientras sientas que es lo correcto para
ti y tomes en cuenta a los demás, estarás actuando bien.
Aquí te comparto
algunos ejemplos de críticas en el duelo:
1.- ¡No
puedo creer que no haya ido al funeral de su madre!
La ausencia de uno de los hijos en el funeral de su madre
puede ser duramente criticada, porque se considera una muestra de indiferencia,
o falta de amor. Por lo general quienes critican desconocen las razones que
tiene el doliente y no alcanzan a comprender que cada persona vive y expresa su
duelo de diferentes maneras.
Por ejemplo: Algunas personas ante tanto dolor pueden
experimentar una sensación de ahogo, inmovilidad, y profundo abatimiento
que, aunque puede ser transitorio, sí puede limitar a la persona para realizar
diversas actividades.
2.- ¡No han
pasado ni tres meses y ya está saliendo con otro (a)!
Cuando muere la pareja, el inicio de una nueva relación
sentimental puede ser motivo de críticas, especialmente si ocurre poco tiempo después
de la pérdida. Algunos comentarios pueden ser algo así como: “no lo amaba lo
suficiente” o “de seguro ya había una infidelidad que ahora sale a la luz”.
Cuando el que muere es el padre o la madre, algunos hijos llegan
a juzgar muy duramente al que queda viudo(a), creyendo que la forma correcta de
mostrar amor y respeto a quien murió, es estando triste, y en un luto obligado
por largo tiempo.
Al actuar así NO estamos siendo empáticos con un ser vivo
que está en duelo y que tal vez busca llenar un inmenso vacío con compañía,
afecto, apoyo emocional o simplemente una conversación que le dé un poco de
alivio ante el enorme dolor de perder al ser amado. Una nueva relación incluso
pudiera actuar como un pilar de estabilidad en medio del caos.
3.- ¡Ni
parece que quería al hermano, no hace mucho que murió y ya anda de fiesta en
fiesta!
Es importante tener siempre presente que cada persona
procesa su duelo de forma diferente. Los hermanos, sobre todo si son
jóvenes, es muy probable que busquen la distracción y actividades que no
solo les ayuden a evitar sentir tanta tristeza, sino hasta para liberar
algo de estrés asociado a la pérdida. Algunos otros tal vez busquen una
forma de recordarle con alegría y no con llanto. Sin embargo, eso no
significa que no esté consciente de la muerte ni esté sufriendo profundamente.
Ante los demás tal vez lo exprese de esa forma, pero en la soledad de su
habitación pudiera estar llorando desconsoladamente.
4.- ¡Ya
viste, en pleno funeral y trae un vestido rojo! ¡Que falta de respeto al muertito!
¿Dónde dice que los colores están asociados a una
“escala” de dolor o respeto? Si bien es cierto que hay protocolos, reglas
de etiqueta o costumbres, también existe la libertad de elegir. Puede
haber varias razones para vestir de otro color que no sean los tradicionales,
como acatar la última voluntad del difunto de que no llorara y se
vistiera así, o tal vez es el color que siente la va a mantener de pie
ante doloroso acontecimiento, o como una rebeldía a la muerte, o tal vez
sigue una tradición asiática donde así despiden a los ancianos que
tuvieron una vida plena.
5.- ¡Que
disimule tantito, no ha derramado ni una sola lágrima, se nota que no le
quería!
Los sentimientos NO son medibles, cuantificables, ni
comparables, por lo tanto, no existe un “lagrimómetro” que indique la
cantidad de llanto que debe haber tras el dolor de una pérdida. Cada persona
tiene su propia escala para medir su dolor. Dicho de otra forma, cada quien
mide sus sentimientos y emociones con un instrumento muy propio. Lo que pasa es
que existe la falsa creencia de que el llanto es la única prueba válida de
dolor y amor hacia la persona que falleció y no es así.
Por otro lado, hay quienes critican lo que consideran un llanto
exagerado, sin comprender que tal vez sea la única forma conocida por el
doliente para sacar su dolor.
6.- ¡No lo
puedo creer, está hecho un mar de llanto por un simple perro!
Hay quienes hacen comentarios despectivos al sufrimiento por
muerte de una mascota, sin considerar el valor sentimental que
representaba en la vida del doliente. Para muchos no solo es un animal de
compañía, puede ser un ser que brindaba seguridad, compañía y distracción.
Algunas veces puede ser el regalo de alguien que ya no vive y entonces se
siente que pierde el último eslabón que los mantenía unidos de alguna manera.
En los niños, una mascota representa un refugio, un aliado, alguien que los
escucha y siempre está esperándolos en la puerta al llegar a casa.
EN CONCLUSIÓN:
En vez de criticar y juzgar conductas externas que no coinciden con lo
esperado, hay que aprender a RESPETAR
el sentir del doliente y su forma de transitar por su duelo.
.

No hay comentarios:
Publicar un comentario