jueves, 27 de agosto de 2026

PROYECTO DE VIDA 60+ Autora: Alicia Campos Vera

 

PROYECTO DE VIDA 60+    Autora: Alicia Campos Vera

 



El tiempo a veces parece pasar tan rápido que, cuando vemos aproximarse el momento de jubilarse, puede crear nerviosismo y preocupación, especialmente si no contamos con un proyecto de vida. Esto puede afectar principalmente a quienes dedicaron gran parte de su vida al éxito laboral y al cuidado del hogar. En casos extremos, algunas personas prefieren regresar a trabajar porque no saben qué hacer con tanto tiempo libre. Sin embargo, la jubilación no es solamente dejar de trabajar; es aprender qué hacer con esa parte de nuestra vida que antes estaba ocupada por el trabajo y una oportunidad para redirigir nuestra energía con mayor libertad y darle un nuevo sentido a cada día

Pues bien, para que te prepares con tiempo y disfrutes tu jubilación, a continuación, enlisto algunos puntos a considerar, los cuales puedes poner en práctica antes de jubilarte, o bien, utilizarlos para desarrollar tu propio plan una vez que dejes el mundo laboral y comiences así a disfrutar de una nueva etapa.

 

1.- SITUACIÓN ACTUAL:

                ¿Qué de mi situación actual, quiero conservar y que quiero cambiar?

Siempre es más fácil plasmar las ideas en papel, así que al contestar la pregunta puedes listar cosas como:

    1) Levantarme más tarde.

    2) Cambiar mi forma de vestir a algo más casual.

    3) Hacer ejercicio.

    4) Disfrutar de mi hogar.

    5) Utilizar mis habilidades de organización y coordinación.

    6) Seguir siendo responsable y puntual.

    7) Participar en eventos de la iglesia.

    8) Visitar más frecuentemente a familiares y amigos.

    9) Viajar más.

    10) Hablar más con mi pareja y mis hijos.


2.- AUTOCONOCIMIENTO:

Aquí puedes listar aspectos de ti que tal vez quedaron en segundo plano mientras atendías tus responsabilidades laborales.

1)        1) ¿Qué actividades disfruto simplemente porque me gustan?

2)       2) ¿Qué lugares quiero conocer?

1)       3) ¿Qué personas podrían convertirse en nuevas amistades?

2)       4) ¿Hay algún proyecto, negocio o actividad que he querido iniciar y he postergado por falta de tiempo, pero ahora pueda desarrollar con más libertad?

3)      5)  ¿Qué quiero aprender?

4)       6) ¿Qué actividades, lugares o experiencias me motivan, me inspiran y me hacen sentir bien?

5)       7) ¿Qué cosas puedo hacer solo/a y cuales prefiero realizarlas en compañía?

6)       8) ¿Qué cualidades tengo o qué cualidades ha mencionado la gente que tengo y cómo puedo aprovecharlas en mi proyecto de vida?

7)       9) ¿Qué quiero hacer para trascender y dejar una huella positiva en mi comunidad o en el mundo?

8)       10) ¿Qué me motiva, inspira y da sensación de bienestar?


3.- PROPÓSITO.

El propósito de esta etapa surge al responder: ¿A qué quiero dedicar el tiempo que hoy vuelve a ser mío? Más que un descanso, es la oportunidad de ponerme en el centro, elegir mis propios proyectos, disfrutar del tiempo con total libertad y transformar mi experiencia en un legado para los demás. 

 

4.- PLAN DE ACCIÓN:

Los primeros 3 MESES:

1) Ir a desayunar o tomar un café a un lugar nuevo.

2) Visitar un museo, exposición o evento cultural. 

3)  Asistir a una conferencia, o incluso dar una plática, curso o taller de mi área de experiencia.

4) Inscribirse a un curso, diplomado, clases de computación, música, etcétera. 

5) Conocer un pueblo o lugar cercano. 

6) Ampliar mis redes Sociales: Participar en algún grupo de lectura, cocina, o actividad artística. Permitirte conocer personas.     

7) Dedicar tiempo a la jardinería 

8) Cocinar platillos nuevos. 

9) Planear un viaje especial. 

10) Invitar ocasionalmente a alguien a tomar un café. 

11) Redecorar mi casa.  

12)  Dedicar tiempo para mí. Para meditar, para hacer introspección, para leer. 

13) Seguir cuidando mi salud para disfrutar de la vida.


Mi RETO de los 12 meses:

Durante el próximo año quiero atreverme a hacer cosas nuevas, salir poco a poco de mi zona de comodidad y descubrir qué experiencias quiero incorporar a mi vida. No se trata de cumplir una cuota ni de llenar una agenda. Se trata de abrirme a nuevas posibilidades, por ejemplo:

12 experiencias nuevas (una por mes)

12 lugares nuevos (no tienen que estar lejos)

6 actividades sociales (de preferencia con amistades, conocidos o gente nueva)

1 aprendizaje nuevo

1 viaje Especial 

3 personas nuevas (conocerlas no significa que sean amigas)

1 cosa que siempre quise hacer. (Ej. Escribir un libro, tomar clases de baile…)

 

CAMBIO GRADUAL: Aprender poco a poco a ser responsable de mi propia felicidad.

No tengo que esperar a que alguien me invite.

No tengo que esperar a que mis hijos tengan tiempo.

No tengo que esperar a que llegue el momento perfecto.

 

Tómate tu tiempo para evaluar cada punto. Comienza haciendo un borrador de tu proyecto de vida; modifícalo, agrégale, adáptalo y, sobre todo, disfrútalo. Si tienes a alguien de confianza con quien quieras compartirlo, escucha su opinión, pero recuerda que es solo eso: una opinión. El proyecto es tuyo y tú decides qué quieres hacer con esta nueva etapa de tu vida.

 

Ahora bien, si escribir no es lo tuyo, aquí tienes una alternativa visual.

Puedes utilizar fotografías, recortes de revistas, dibujos, palabras o cualquier elemento que represente aquello que deseas vivir, aprender, conocer, conservar o cambiar.

No necesitas saber exactamente qué quieres antes de comenzar. A veces, elegir una imagen pensada en la jubilación que simplemente te atraiga, puede ayudar a descubrir algo que todavía no se había puesto en palabras.

Puedes crear un collage, un tablero, un calendario o simplemente reunir las imágenes que llamen tu atención. Después, observa lo que elegiste y pregúntate: ¿Qué tienen en común?, ¿Qué dicen de lo que quiero para esta nueva etapa? Por último, dale forma a tu idea, disfrútala y ponla en acción.

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jueves, 20 de agosto de 2026

Del libro: “No te compliques” de Mario Guerra - Mantén tu postura

 

Del libro: “No te compliques” de Mario Guerra

 

Mantén tu postura

 


Toda persona debe aprender que lo que dices lo haces y lo sostienes. Ya dije que los límites no son para cambiar la conducta de otro, sino para crear un ambiente seguro para ti. El otro es probable que insista, pero tú persistirás. ¿Para qué sirve que no le contestes el teléfono a una persona que te ha llamado 999 veces, si a la número mil respondes? Para enseñarle al otro que ahora mil llamadas es lo mínimo necesario para hablar contigo. Si la siguiente vez no respondes a la llamada mil, prepárate para otras mil o dos mil. Sabe que por agotamiento responderás, al menos hasta que dejes de responder.

Dependiendo de la cercanía afectiva de la persona, puedes ser más o menos tajante en tus límites y saber las consecuencias de romperlos. Por ejemplo, si es una persona cercana podrías lanzar algunas señales de advertencia del tipo:

·         1ra. Advertencia: “Te voy a pedir que por favor no me marque después de las 10 de la noche.”

·         2da. Advertencia: “Te pedí por favor que no me marcaras después de las 10; si lo vuelves a hacer voy a bloquear tu número después de esa hora y hasta la mañana siguiente”, (deberás bloquear el número como advertiste).

·         3ra. Y última advertencia: “Te pedí que no me marcaras luego de las 10, lo hiciste y decidí bloquear tu número como te dije. Aun así, me llamaste a mi casa. Eso es inaceptable. Ya no quiero que me vuelvas a llamar o a buscar por ningún medio luego de esa hora. Si lo haces, voy a tener que distanciarme de ti por un largo tiempo (o de manera permanente).”

·         Si aún hay una nueva trasgresión, deberás cumplir cabalmente lo dicho.

 

Si la persona no es tan cercana, puedes ser más tajante una vez establecidos claramente tus límites iniciales. Si tomamos el ejemplo anterior podríamos toparnos con un diálogo así entre dos compañeros de trabajo.

­­—¿Qué pasó, querida Estelita? Te marqué anoche y no me contestaste.

—Ah sí, es que después de las 10 no tomo llamadas.

—¿Y qué tal si era una urgencia?

—Mi familia sabe como contactarme en casos así.

—¿Y por qué no tomas llamadas? ¿Qué, te duermes muy temprano?

—No tomo llamadas después de las 10.

—Mmmmm… que rara eres Estelita

—¿Te parece?

 

En este caso el compañero de Estelita llamó porque no conocía los límites de ella en esto de las llamadas, pero ahora ya le fueron transmitidos de manera clara. Por cierto ¿qué le importa a este sujeto por qué ella no contesta llamadas después de las 10? Ella hizo bien en responder como lo hizo. ¿Te pareció grosera o ruda Estelita hasta aquí? Te hace falta poner más límites en tu vida. Veamos qué pasó al otro día:

—Estelita, te estuve llamando anoche.

—Ya sé. Pero ya te dije ayer que no tomo llamadas después de las 10.

—Ay se me pasó eso. ¿Pero qué te cuesta contestarme?

-No tomo llamadas después de las 10 y si me vuelves a llamar después de esa hora voy a bloquear tu número.

—Cómo que vas a bloquear mi número? ¿Ahora qué te hice?

—No respetar lo que lo te dije.

—Ya cásate Estelita, tan jovencita y ya estás bien amargada.

—Te voy a pedir que no me hables así, ni me digas lo que tengo que hacer con mi vida.

—Uy tú. Que delicada.

—Mira Rubén. No te he dado la confianza necesaria para que me hables así. Como veo que insistes, prefiero entonces ya no hablar contigo más allá de temas de trabajo.

 

¿Y si Rubén vuelve a insistir? Estelita debe mantenerse en no hablar con él de temas que no sean laborales. No deberá responder ninguna de sus agresiones o comentarios de manera verbal o no verbal. No tendría necesariamente que llegar a denunciarlo por acoso laboral, a menos que no desista en esta conducta. Ha sido advertido con claridad. Nadie puede darse permiso para traspasar tus límites.

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jueves, 13 de agosto de 2026

Del libro “Los porqués del insomnio” de Martha Alicia Chávez - Factor perpetuante

 

Del libro “Los porqués del insomnio” de Martha Alicia Chávez

 

EL FACTOR PERPETUANTE

 



El insomnio agudo puede convertirse en crónico debido a este tipo de factor. Se refiere a las creencias, actitudes, conductas y sentimientos que la persona ha desarrollado, debido a la constante experiencia de insomnio, y que conducen a que éste se refuerce y se afiance.

Veamos un ejemplo para dejar bien claros estos conceptos.

Malena, la chica de la cual hablé en el apartado “La obediencia a los decretos de los padres” del capítulo 3, tiene un temperamento un tanto hiperactivo y ansioso, como su mamá (factor predisponente). Comenzó a tener dificultades para dormir, cuando se inscribió en una carrera técnica que agregó a su vida, ya de por sí ocupada, ente sus múltiples proyectos personales y las necesidades de apoyar a la familia y cooperar en casa (factor precipitante). Posteriormente todas las creencias y actitudes de su mamá con respecto a dormir, como una pérdida de tiempo, fueron introyectadas por Malena, reforzando su insomnio (factor perpetuante).

En este caso tuvimos que trabajar en modificar esas creencias y decretos respecto al acto de dormir y en los sentimientos de culpa que se despertaban en Malena al hacerlo, como si traicionara a su mamá al decidir ver el sueño y muchas cosas de la vida de manera diferente a ella.

En otro caso, un paciente de cuarenta y tantos, llamémosle Juan, tenía un hermano gemelo, el cual una noche, mientras dormía, tuvo un infarto que le provocó la muerte en unos cuantos minutos. Juan sabía que los hermanos, y no se diga los gemelos, pueden heredar una predisposición a ciertas enfermedades cardiacas o de otro tipo (factor predisponente).

Tras la muerte de su hermano, obviamente mi paciente entró en un proceso de duelo que le arrebato el sueño de la noche a la mañana (factor precipitante). Luego comenzó a tener un gran miedo de irse a dormir, porque estaba convencido de que le podría pasar lo mismo que a su hermano. Esta convicción estaba sustentada en toda clase de definiciones, estudios científicos, mitos, creencias, respecto a la gran identificación y similitudes que existen entre los hermanos gemelos (factor perpetuante). Hubo que trabajar mucho en ayudarle a ver otras perspectivas de la situación y otras formas de interpretar todo lo que había en su mente, para darles la dimensión correcta a las cosas, lograr aquietar su mente y así modificar su miedo a ir a dormir.

Es bien sabido que la forma en que interpretamos algo determina en gran medida nuestros sentimientos al respecto y, como consecuencia, nuestras conductas relacionadas a ese asunto.

Personalmente, ante una situación que me causa estrés o cualquier tipo de desasosiego emocional, me resulta muy conveniente y útil preguntarme: ¿de qué otras formas puedo interpretar esto? ¿De qué otra manera lo puedo ver? Lo he manejado también incontables veces con pacientes y me parece impresionante cómo esto ayuda a cambiar la percepción y los sentimientos de la situación, sea la que fuere, que nos desequilibra emocionalmente.


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jueves, 6 de agosto de 2026

Tu decides en que gastas o inviertes tu energía. Autora: Alicia Campos Vera

 

TU DECIDES en que GASTAS o INVIERTES tu energía.  Autora:  Alicia Campos Vera

 



Si atraviesas por un duelo, puedes GASTAR tu energía en enojarte, en reclamar por considerarlo injusto, en estar rumiando el problema, en hacerte preguntas que no tienen respuesta como: ¿por qué a mí? ¿por qué justo ahora…?, ¿por qué ocurrió?, etc.  O en culparte con frases que inician con “debí…” y “hubiera…”

O bien,

Puedes INVERTIR tu energía en analizar qué vas a hacer con lo que te queda, en tratar de ver lo acontecido desde una perspectiva diferente, en hacer uso de afirmaciones positivas (Ej. ¡Yo puedo con esto!), en identificar que herramientas tienes para atravesar por esa situación dolorosa (Ej: paciencia, valor, fortaleza, determinación, resiliencia), en hacer uso de tus redes de apoyo o buscar ayuda profesional, en intentar adaptarte a la situación y llegar a la aceptación.

¡La decisión es tuya!