Aceptar un NO por respuesta
Autora: Alicia Campos Vera
¿Te ha pasado que alguien te invita a ir al cine, le dices
que NO, y empieza a insistir para que le acompañes? Esa es una señal de
que no acepta el NO como respuesta.
¿Qué pasa cuando alguien te pide tu auto prestado y le dices
que NO? Tal vez busque de diferentes maneras obtener un sí, y si te
mantienes firme a tu negativa hasta pudiera molestarse. Es muy probable que ni
por un segundo pensó en la posibilidad de que no se lo prestaras.
En la juventud, ¿cuántas veces te invitaron a beber, fumar y
hacer cosas a las que dijiste NO, y terminaron insistiendo por un buen
rato?
¿Por qué nos cuesta tanto recibir un NO?
Aceptar un NO como respuesta resulta bastante difícil, y se
debe a varios factores, aquí te presento algunos:
1)
La expectativa. Duele recibir un NO
cuando hay una expectativa muy alta a recibir un SI como respuesta. Mientras
mayor sea la expectativa de obtener un sí, mayor puede ser la decepción ante el
no.
2)
El sentimiento de rechazo. Al enfrentarse a un NO pueden surgir
inquietudes como: "Me dice que no porque no le caigo bien o ya no me
quiere", concentrándose en el ego y no en la situación real. Actuar
así puede generar frustración, enojo o malestar.
3)
La pérdida de control. Recibir un NO
como respuesta, nos quita el control de la situación y es algo a lo que
no estamos acostumbrados.
4)
La frustración. A edades muy tempranas se
aprende que la palabra NO es una forma de reconocer que existen límites
y que no siempre se obtiene lo que se quiere, lo cual genera frustración. En la
edad adulta, algunas personas pueden sentirse decepcionadas y seguir adelante,
pero otras llegan a tener dificultad para tolerar la frustración y lo expresan
al insistir para conseguir el sí y así recuperar la sensación de bienestar.
5)
Falta de empatía. Hay una tendencia a
interpretar la decisión de los demás desde la propia realidad y no la del otro.
Por ejemplo: Si un amigo NO te invita a su boda, te cuesta entender que
en realidad su presupuesto limitaba su lista de invitados.
6)
La vergüenza.
Si el NO se recibe al querer formar parte de algún grupo, la
vergüenza puede aparecer por el hecho de sentirse excluido.
7)
La vulnerabilidad. En una propuesta de
matrimonio al recibir un NO como respuesta, deja en extrema
vulnerabilidad emocional a quien la realiza, ya que sus sentimientos están
expuestos abiertamente y por lo general sin un mínimo de preparación para tal
reacción.
8)
El sentido de merecimiento. A veces cuesta
trabajo entender el NO porque se cree que se merece un sí: "Después
de todo lo que he hecho por ti...", "Yo siempre te ayudo",
"Somos amigos". Sin embargo, el vínculo o los favores previos
no obligan a la otra persona a decir que sí.
9)
La costumbre de insistir. Algunas
personas aprendieron que insistir funciona: preguntan una vez, reciben un NO,
vuelven a preguntar, ofrecen alternativas, presionan... hasta conseguir el sí.
Cuando esta insistencia, la cual ellos pueden confundir con perseverancia, ya
no les funciona, puede causar malestar e impotencia.
10)
La dificultad para aceptar que otras personas
piensen diferente.
No todos los NO necesitan una explicación que nos resulte convincente. A
veces simplemente tenemos preferencias, necesidades, límites o prioridades
diferentes.
Saber ACEPTAR un NO como respuesta, requiere mucha
confianza en uno mismo, firmeza, madurez emocional, autoestima sólida y
autorrespeto.
1)
Un NO como respuesta no es lo mismo que
ser rechazado
Hay que tener presente que un NO como respuesta no
necesariamente es algo personal, se le dice no a la idea, a la situación, y
no a la persona. Ejemplo, un NO a una
oportunidad de trabajo, no es por lo que eres o vales, sino porque tal vez requieran
otro perfil. Aceptarlo te da la oportunidad de aprender, hacer los ajustes
necesarios y seguir.
Por otro lado, querer forzar el SI, puede ser desgastante y no
necesariamente hará que cambie a un sí.
2)
Aceptar y respetar el NO de los demás
Un NO representa un límite que debemos respetar. En
vez de la insistencia, en ocasiones una conversación puede abrir la posibilidad
de reconsiderar una decisión. Decirle algo como: "¿Te gustaría que te
explicara por qué lo veo de otra manera?" puede abrir un diálogo
para reconsiderar la respuesta inicial, pero solamente si la otra persona
está dispuesta a hacerlo.
Al recibir el NO, puedes sentir tristeza, enojo, frustración
o decepción y aun así respetar la decisión.
3)
El NO como oportunidad de crecimiento
Aceptar un NO, puede representar una oportunidad de
crecimiento personal. Si una persona no puede prestarte dinero, quizá
tengas que buscar otra alternativa. Si no obtienes un trabajo, puedes revisar
qué necesitas fortalecer y continuar buscando. Si alguien no puede acompañarte
al cine, puedes invitar a otra persona o simplemente ir por tu cuenta."
También es importante tener presente que, por lo general,
cuando se cierra una puerta, se abre otra o la abres tú. Al aceptar el no, de
alguna forma te obligas a buscar alternativas que te permitirá descubrir tu
potencial.
4) Hay que aprender a ACEPTAR el NO.
Tal vez nadie nos enseñó a ACEPTAR un NO, pero ya es
momento de aprender a hacerlo, porque no aceptarlo puede poner a la otra
persona en un predicamento. Imagina que alguien te invita a un convivio y tú
sabes que el amigo insistirá hasta el cansancio para convencerte, y se enfadará
si no aceptas. Es posible que la próxima vez te sientas obligado a decir que
sí, aunque no tengas intención de cumplir, o busques una excusa, o digas la tan
famosa expresión “yo creo que sí”.
EN CONCLUSIÓN:
Cuando alguien te diga que no, no te lo tomes personal,
respeta la decisión y sigue adelante.
Aceptar un “NO” no significa que estés de acuerdo ni que no
puedas sentir tristeza, enojo, frustración o decepción. Significa reconocer
que la otra persona tiene derecho a decidir, aunque su decisión no sea la
que esperabas.
Si aprendes a respetar el no de las personas, estarás
aprendiendo a ser tolerante y respetuoso. No se necesita entender o
compartir las razones de un NO para respetarlo. También te ayudará a ahorrar
energía, ya que evitarás el desgaste de insistir o tratar de convencer a la
fuerza.
Aprender a ACEPTAR un NO contribuye a crear un ambiente
de confianza, en el que las personas puedan expresar libremente sus
decisiones sin sentirse presionadas, juzgadas o comprometidas a decir que sí, o
“yo creo que sí”.
Al final podrás tener paz mental, sabiendo que el NO es
una posibilidad que cuando llega hay que respetar, y que el SI tal vez te
espere más adelante.