Del libro “Por el placer de vivir” de César Lozano
FACTORES QUE AFECTAN UNA RELACIÓN DE
PAREJA.
* Actitudes de dominio. Creer que porque se unieron en
matrimonio, ya sea el hombre (en la mayoría de los casos) o la mujer, tienen el
dominio y la posesión de la voluntad y acciones de su pareja, y si lo hacen
argumentan: “Es porque te quiero mucho.”
* Codependencia. Término muy usado en la actualidad que
significa que las personas tienden a confundir la dependencia psicológica con
el amor. Estas personas piensan que aman
demasiado, pero son verdaderos parásitos que satisfacen únicamente sus
necesidades, sin importar los sentimientos y carencias de la pareja.
* Los celos.
Es la expresión mas fuerte de la inseguridad; es un terrible complejo.
Vigilar, espiar los movimientos y acciones de la pareja por temor a perderlo.
Tratar de demostrar cariño con celos absurdos solo demuestra el error en la
elección, la inseguridad de quien los padece y falta de confianza, lo que
conduce el matrimonio a la ruina. Los factores que ocasionan los celos pueden
ser:
El mas común: la falta de
confianza en la pareja y en uno mismo. Se sienten inseguras o inseguros de
tanto amor y eso los lleva a desconfiar de su pareja.
Las experiencias familiares.
Si tuvo el ejemplo de un padre o madre así, puede imitarse el patrón de
conducta. Recuerdo el caso de un hombre que celaba muchísimo a su mujer. La
pobre, a sus 78 años, salía con sus hijas y tenía que reportarse continuamente
con él. El hombre la espiaba con
frecuencia ¡y a esa edad le hacia escenas de celos! Cuando la mujer murió, el
hombre acongojado preguntaba una y otra vez ¡¿Quién la iba a cambiar y a
maquillar en la funeraria?! ¡La celaba hasta muerta! Obviamente, este tipo de
celotipia cae en la clasificación de trastorno psicológico. Esta pareja tuvo
cuatro hijos varones, de los cuales tres padecen la misma obsesión. El otro
hijo no (habrá que ver de quien es…).
Experiencias vividas. Por
supuesto que “la burra no era arisca, ¡la hicieron!” Es difícil soportar una
infidelidad, y es razón de sobra para celar hasta ganarse nuevamente la
confianza. “¿Eres celosa?”, pregunto a una conocida que me responde: “¡No! Solo
lo normal… Checo a dónde va, con quien anda, a que hora llega, reviso su
celular, su ropa, ¡incluso su ropa interior!, pero no soy celosa” (¡nomás
tantito…!).
* La infidelidad.
Falta de honestidad en los sentimientos. Buscar con quien sobrellevar
carencias que nos acosan porque “somos víctimas de las circunstancias”.
Razones para ser infiel hay muchas y muy variadas. La
victima se llena de odio, resentimiento y de pensamientos como: “¿En que
fallé?” “¿Qué tiene esa persona que no tenga yo?” “No puedo creer que me haga
esto después de todo lo que le he dado…” Menos infidelidades habría si
entendiéramos la sentencia: No hagas a los demás lo que no quieras que te
hagan a ti.
Por todo lo anterior, creo que es fundamental un proceso de
conocimiento entre él y ella. Jamás encontraremos a la pareja perfecta, no la
hay. Pero con el trato, la expresión del verdadero amor, la mutua
tolerancia, la autocrítica y el deseo de brindar felicidad a quien nos ha
confiado su vida para compartirla, en las buenas y en las malas, podremos
cimentar una relación sana y feliz.