Del libro “Cómo controlar la IRA” de M.K. Gupta
Cómo evitar situaciones que
provoquen ira
Una persona se enoja cuando una situación o estímulo lo provoca. Uno no se puede enojar simplemente de nada. Definitivamente se necesita un estímulo externo para encender el temperamento. Si aprendemos a minimizar dichas situaciones, las cuales trabajan como combustible para encender a la persona, entonces podrá haber una reducción considerable en general de los incidentes que provoquen ira, con los que generalmente nos encontramos. No digo que la ira se eliminará por completo para dichas situaciones debido a las limitaciones prácticas. Sin embargo, se podrá hacer un intento para reducirlas lo mas que se pueda. Una atmósfera pacífica desprovista de resentimiento e ira es una bendición, no sólo para el individuo sino para la sociedad entera.
Ilustraré este punto con algunos ejemplos. Empezaré con la
disminución del resentimiento e ira, el cual se presenta en una oficina.
La mayoría del resentimiento ocurre porque algunas veces no hay lineamientos
apropiados y hay mucha arbitrariedad con respecto al otorgamiento de ascensos,
de permisos, fondos y adelantos, con respecto a mandar a
personas a entrenamiento, seminarios y conferencias en el
país o en el extranjero, en la distribución de tareas y en la delegación
de poderes, en proveer diferentes ventajas, gastos, etc. Algo del
resentimiento ocurre porque la gerencia no se molesta en los requerimientos,
comodidades, necesidades básicas requeridas para el empleado, de manera
que pueda desarrollar su trabajo adecuadamente.
Ahora, si la gerencia se encarga de todas estas cosas al
principio, entonces el alcance del resentimiento se reduce bastante. Por
ejemplo, el resentimiento sobre los favoritismos se puede reducir
considerablemente elaborando reglas, normas y directrices
apropiadas con respecto a los ascensos, permisos, el mandar a las personas a
entrenamiento y a conferencias. De manera similar, la distribución del trabajo
y la delegación de poderes se puede definir muy bien por escrito para
los diferentes tipos de empleados. Las ventajas oficiales, los gastos y los
servicios que serán proporcionados a los diferentes niveles de empleados,
también se podrán poner por escrito. Los procedimientos disciplinarios
en el caso de empleados negligentes deberán también ser anotados y se tomará acción
en contra de los empleados de acuerdo a las reglas y lineamientos. La
idea es que la subjetividad y la arbitrariedad deberán ser reducidas lo más que
se pueda. Esta es una herramienta muy efectiva para reducir el resentimiento y
la ira en los empleados.
Otro punto referente a los empleados, es que la gerencia
debería pensar por adelantado sobre los requerimientos básicos, comodidades y condiciones
apropiadas de trabajo para cada empleado, de manera que pueda dar su mejor
trabajo a la compañía. La gerencia no debería esperar para proporcionar
estas cosas hasta que el empleado demuestre su enojo de una forma u otra.
De manera similar, podemos reducir las situaciones que
provoquen ira en otras áreas también. Una de éstas es tu propia casa.
Deberemos analizar cuáles son los factores que normalmente provocan estas
situaciones. Por ejemplo, algunas veces hay enojo porque tú o tu esposa no
pueden encontrar algo que es importante. Has desperdiciado horas y aún
no lo encuentras y es de suma importancia que lo hagas. Así que la manera para
reducir dicha tensión es que deberás empezar a guardar las cosas de tu hogar
de manera sistemática y en contenedores marcados. Asigna un lugar para
todo. Después de utilizar algo deberás guardarlo en su lugar asignado. Inculca
también este hábito a tus hijos. Después de un tiempo se volverá costumbre
hacerlo.
Algunas veces hay resentimientos por que se acaba la comida
de la cocina. Por ejemplo, no hay azúcar y tienes ganas de tomar un té o no hay
sal y cómo vas a preparar la cena de esta forma. Nuevamente podrás desarrollar
una estrategia apropiada para controlar dichas situaciones de manera que se
reduzca la tensión en esos momentos. Puedes colocar una libreta en la pared
de la cocina y tan pronto como algo se acabe o esté por acabarse, anótalo en
la libreta. De esta manera podrás saber qué es lo que tienes que comprar en
la tienda. Así que cuando salgas, llévate la lista y no se te olvidará
comprar todo lo que necesitas.
Algunos disgustos ocurren porque algunas personas tienen el
hábito de hacer o preparar algo a ultimo momento. Si tienen que tomar el
tren, empacarán su maleta a última hora y correrán a la estación. En este
proceso se les olvidará guardar varias cosas importantes y también correrán el
riesgo de accidentarse. Naturalmente, en dichas circunstancias se encenderán
los ánimos y la persona estará en un estado constante de agitación y ansiedad.
Lo mismo sucede cuando algunas personas se levantan tarde y tienen una
cita temprano. Se les olvidará llevarse algunos papeles, llegarán tarde,
su mente estará constantemente tensa y ansiosa. Algunas personas hacen lo mismo
cuando tienen exámenes o entrevistas. Llegarán al salón cuando el examen
haya comenzado. Todo esto se podrá evitar si cultivamos el hábito de prepararnos
para todo por adelantado y nos damos el tiempo suficiente para hacer las
cosas.
Les daré un ejemplo más sobre una situación que provoque
ira. Algunas veces sientes que cuando hablas, discutes algún asunto o te mueves
alrededor de una persona en particular, el resultado siempre es el
mismo, irritación e ira. Esto puede suceder porque la persona siempre habla de
manera negativa o porque su frecuencia no coincide con la tuya, de
manera que siempre están mal sincronizados. La manera sencilla de
reducir esta situación de ira es no hablar con esta persona o discutir lo
menos posible con ella. Esto es definitivamente mejor que halar
innecesariamente con ella y que cada vez que lo hagas, la conversación termine
en molestia y enojo.