jueves, 2 de abril de 2026

Del libro “Mujeres de hierro y de cristal” de Dra. Silvana Rohana - Lenguaje corporal

 

Del libro “Mujeres de hierro y de cristal” de Dra. Silvana Rohana

 

LENGUAJE CORPORAL Y COMUNICACIÓN



Aunque parezca extraño, cualquiera que nos observe realmente está mirando nuestro lenguaje corporal más atentamente que si estuviera escuchando lo que decimos. Las señales inconscientes que enviamos en este sentido a menudo influyen en la gente para que confíe o desconfíe de nosotros, le agrademos o le desagrademos. ¡Y a menudo la otra persona no tiene idea de que nos está juzgando! Estudios recientes han mostrado que cerca de tres cuartos de nuestra comunicación uno a uno sucede a través del lenguaje corporal, y ¡sólo el cuarto restante a través de las palabras!

Así, puedes ver que tan importante es poner más atención para averiguar lo que tus posturas y gestos comunican. Por ejemplo:

¿Cómo te paras cuando estás en una entrevista o hablando en público?

¿Qué tipo de gestos utilizas mientras hablas?

¿Te ves confiada o tensa?

Mucha gente que realmente no sabe lo que hace, se muestra como insegura o agresiva debido a que no guarda una adecuada postura en la silla.

O juega nerviosamente con su cabello o habla muy alto. Seguramente has visto a personas como éstas. ¿Te sucede a ti? ¿Tu cuerpo comunica un mensaje que no es consistente con lo que estás diciendo?

Este es el primer paso para encontrar tu nueva imagen: pasar unos cuantos minutos sólo pensando acerca de tu postura y gestos para que puedas estar segura de que te ves tan inteligente como realmente eres.

Recuerda la última vez que estuviste en una situación en la cual te sentiste a disgusto o en la que tuviste que reunirte con personas nuevas.

¿Cómo te paraste? ¿Estabas derecha y confiada? ¿Te desaliñaste por el miedo? ¿Estabas tan tensa que la gente pudo encontrarte asustada? ¿Te acercaste mucho a la otra gente, o te alejaste mucho?

¿Te paraste en un sitio desde el que podías ver la cara a las demás personas? o ¿te escondiste en una esquina y hablaste quedito?

¿Qué gestos utilizaste? ¿Apuntaste con el dedo? ¿Moviste tus manos? ¿Jugaste con tu cabello, joyas, o constantemente te arreglabas la ropa?

¿Era tu ropa apropiada para la ocasión? ¿El color mandó el mensaje correcto? ¿Te veías profesional aun sin estar tensa?

Piensa en estas preguntas por unos minutos. Después empieza a observarte a ti misma en tu interacción con otros. Mantén un registro de la impresión que pareces causarles. ¿Te consideran relajada y extrovertida? ¿Luces como alguien que es responsable sin hacer sentir a los demás incómodos? Cuando hayas aprendido a proyectar una imagen relajada y confiada, encontrarás que tus relaciones mejorarán increíblemente.

 

 .

No hay comentarios:

Publicar un comentario