jueves, 12 de febrero de 2026

Del libro “Por el placer de vivir” de César Lozano - Factores que afectan una relación de pareja

 

Del libro “Por el placer de vivir”  de César Lozano

 

FACTORES QUE AFECTAN UNA RELACIÓN DE PAREJA.

 


 * El miedo al compromiso.  Hoy en día es más común verlo entre los jóvenes. Las historias de vida de quienes se han separado derivan en miedo y deseos de no vivir experiencias similares; de allí que sea más común que hombres y mujeres busquen la comodidad de disfrutar sin compromisos.  Es muy difícil establecer un acuerdo entre personas que se centran en las diferencias y defectos, no en las cualidades y virtudes. También es complicado encarar un compromiso cuando la distancia los separa físicamente, o existe el temor a comprometerse cuando no se cuenta con los medios para sostener un hogar.

 

* Actitudes de dominio.  Creer que porque se unieron en matrimonio, ya sea el hombre (en la mayoría de los casos) o la mujer, tienen el dominio y la posesión de la voluntad y acciones de su pareja, y si lo hacen argumentan: “Es porque te quiero mucho.”

 

* Codependencia.  Término muy usado en la actualidad que significa que las personas tienden a confundir la dependencia psicológica con el amor.  Estas personas piensan que aman demasiado, pero son verdaderos parásitos que satisfacen únicamente sus necesidades, sin importar los sentimientos y carencias de la pareja.

 

* Los celos.  Es la expresión mas fuerte de la inseguridad; es un terrible complejo. Vigilar, espiar los movimientos y acciones de la pareja por temor a perderlo. Tratar de demostrar cariño con celos absurdos solo demuestra el error en la elección, la inseguridad de quien los padece y falta de confianza, lo que conduce el matrimonio a la ruina. Los factores que ocasionan los celos pueden ser:

El mas común: la falta de confianza en la pareja y en uno mismo. Se sienten inseguras o inseguros de tanto amor y eso los lleva a desconfiar de su pareja.

Las experiencias familiares. Si tuvo el ejemplo de un padre o madre así, puede imitarse el patrón de conducta. Recuerdo el caso de un hombre que celaba muchísimo a su mujer. La pobre, a sus 78 años, salía con sus hijas y tenía que reportarse continuamente con él.  El hombre la espiaba con frecuencia ¡y a esa edad le hacia escenas de celos! Cuando la mujer murió, el hombre acongojado preguntaba una y otra vez ¡¿Quién la iba a cambiar y a maquillar en la funeraria?! ¡La celaba hasta muerta! Obviamente, este tipo de celotipia cae en la clasificación de trastorno psicológico. Esta pareja tuvo cuatro hijos varones, de los cuales tres padecen la misma obsesión. El otro hijo no (habrá que ver de quien es…).

Experiencias vividas. Por supuesto que “la burra no era arisca, ¡la hicieron!” Es difícil soportar una infidelidad, y es razón de sobra para celar hasta ganarse nuevamente la confianza. “¿Eres celosa?”, pregunto a una conocida que me responde: “¡No! Solo lo normal… Checo a dónde va, con quien anda, a que hora llega, reviso su celular, su ropa, ¡incluso su ropa interior!, pero no soy celosa” (¡nomás tantito…!).

 

* La infidelidad.  Falta de honestidad en los sentimientos. Buscar con quien sobrellevar carencias que nos acosan porque “somos víctimas de las circunstancias”.

Razones para ser infiel hay muchas y muy variadas. La victima se llena de odio, resentimiento y de pensamientos como: “¿En que fallé?” “¿Qué tiene esa persona que no tenga yo?” “No puedo creer que me haga esto después de todo lo que le he dado…” Menos infidelidades habría si entendiéramos la sentencia: No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti.

 

Por todo lo anterior, creo que es fundamental un proceso de conocimiento entre él y ella. Jamás encontraremos a la pareja perfecta, no la hay. Pero con el trato, la expresión del verdadero amor, la mutua tolerancia, la autocrítica y el deseo de brindar felicidad a quien nos ha confiado su vida para compartirla, en las buenas y en las malas, podremos cimentar una relación sana y feliz.

 

 

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