sábado, 20 de diciembre de 2025
jueves, 18 de diciembre de 2025
Del libro “Por el placer de vivir” de César Lozano - Decisiones
Del libro “Por el placer de vivir” de César Lozano
El peor momento que podemos elegir para tomar decisiones es
precisamente cuando se está enojado.
Al respecto, recordé una historia que me compartieron.
Un hombre tenía que tomar una decisión importante. Acudió
con un sabio a quien él respetaba y admiraba por su forma inteligente de
solucionar los problemas. Le expresó su preocupación sobre decir sí o no a un
ofrecimiento.
El sabio le dijo: “Sube a lo alto de aquella montaña. Al
llegar a la cumbre encontrarás una piedra. La tomas y la lanzas con fuerza
hacia arriba. Si la piedra cae a tu derecha, haz lo que se te propuso. Si la
piedra cae a tu izquierda, la respuesta es no. No lo hagas.”
El hombre subió feliz a la montaña con la seguridad de que
el sabio le había dado el mejor consejo. Al llegar a la cumbre, se encontró la
piedra, tal y como el hombre se lo había dicho. La agarró y la lanzó con fuerza
hacia arriba, y de pronto, ¡la piedra le cayó en la cabeza! Con mucha rabia y
dolor el hombre bajó de la montaña a buscar al sabio.
Entró a su casa abruptamente y le dijo: “¡Me mentiste!”
“¿Por qué me dices eso?”, preguntó el sabio.
“¡Porque la piedra la lancé como me dijiste, pero me cayó
en la cabeza!”
A lo que el sabio le contestó: “¡Y después de que cayó en
tu cabeza, a dónde fue a parar, a tu derecha o a tu izquierda?”
“Pues no sé” dijo el hombre sobándose todavía del
dolor. “No me fijé,”
“Ah, dijo el sabio.
Así son las decisiones. El
peor momento para tomarlas es cuando se encuentra uno enojado por el dolor.”
Moraleja:
nunca tomemos una decisión importante o trascendente cuando estemos
enojados.
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jueves, 11 de diciembre de 2025
Errores comunes al cuidar a un adulto mayor
ERRORES COMUNES AL CUIDAR A UN
ADULTO MAYOR
Autora: Alicia
Campos Vera
Aunque no existe un manual sobre el cuidado de los hijos, afortunadamente
en México ya hay programas de apoyo – conocidos como “Escuela para padres” –
donde se orienta a los papás sobre formas de cuidar y criar a los hijos de manera
sana. Lo que no existe es una “Escuela para hijos”,
donde se informe a los descendientes sobre el cuidado de los padres en la vejez.
Tanto los familiares como algunos cuidadores externos pueden
cometer errores que, en vez de ayudar al adulto mayor, lo perjudican. Aquí
comparto los más comunes:
1.- Es un ERROR
creer que el adulto mayor ya solo se entretiene comiendo, durmiendo y viendo
televisión. Mientras no padezcan una enfermedad incapacitante, las personas
mayores pueden y DEBEN mantenerse activos y estimulados. No hace mucho
atendí a una mujer de 80 años en duelo por la muerte de su esposo. La
reportaron con depresión y principios de demencia, cuando en realidad solo
tenía tristeza y aburrimiento. La familia centraba sus atenciones en que
estuviera segura en el hogar, por ello la mujer rara vez salía de casa, solo
cocinaba, veía televisión y dormía la mayor parte del día. En cuanto supo que
existían grupos y asociaciones para el Adulto Mayor, sus ojos se
iluminaron, sobre todo cuando escuchó que había clases de baile y que algunas
agrupaciones organizaban viajes y excursiones.
2.- Es un ERROR
creer que vuelven a ser niños y, por ello, hay que ordenarles lo que
deben hacer. Para empezar, la persona
mayor sigue siendo un adulto y merece respeto. Es importante
respetar sus ideas, sus opiniones y, en general, su autonomía; eso genera
bienestar físico y mental, aumenta la autoestima y previene deterioro
funcional. Veamos el caso de Lily: su hijo
la obligaba a quitarse el abrigo en verano, aunque ella con ese abrigo se
sentía cómoda. Lo que el hijo desconocía es que con la edad la capa de grasa subcutánea,
que ayuda a retener el calor corporal, se adelgaza, y la persona puede sentir
frío aun en lugares cálidos. Por favor: mientras el adulto mayor clínicamente
no tenga diagnosticado un deterioro cognitivo, escúchenlo con atención,
sean empáticos y lleguen a acuerdos, sin imponer voluntades.
3.- Es un ERROR
creer que se vuelven berrinchudos como niños. Las personas mayores están
conscientes de su deterioro físico y, a veces mental; saben que ya no pueden
saltar ni correr como cuando eran jóvenes y que empiezan a olvidar cosas o que
les cuesta trabajo recordar. Por ello desarrollan sus propias estrategias.
Por ejemplo: don Paco tenía un lugar para cada cosa y, si alguien movía las
cosas, se molestaba y solicitaba insistentemente que se dejaran todo tal como
él lo organizaba. Lo que su familia no sabía era que, cada vez que no
encontraba algo en su sitio, se preguntaba si su memoria se estaba deteriorando
y eso le preocupaba.
Los adultos mayores se adaptan al entorno en función de
sus capacidades, y si ese entorno se modifica sin su consentimiento, pueden
irritarse. Por ejemplo: la hija de una mujer de 78 años se quejaba de
que su madre hizo “el berrinche de su vida” cuando le quitaron la tina de baño,
y la reemplazaron por una silla y varias barras de apoyo; la madre pidió que dejaran
todo como estaba. Aunque la hija le explicó que el cambio se realizó por su
seguridad – para que no tuviera que levantar tanto los pies para entrar a la
tina, y para evitar caídas– la madre le explicó lo cómodo que le resultaba
sentarse en la tina, pasar primero una pierna y luego la otra, y apoyarse en la
hendidura de la jabonera para sentarse. Aunque ambas soluciones pueden ser
seguras, el error aquí fue no hablarlo con la madre antes de
realizar la modificación. Los llamados “berrinches”, siempre tienen una razón
de ser, hay que analizarlos y no solo juzgarlos.
En
conclusión, hay que ser pacientes con los adultos mayores, escucharlos,
dialogar con ellos y llegar a acuerdos; pero, sobre todo, hay que RESPETARLOS
como los adultos que son.
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lunes, 8 de diciembre de 2025
El genio de la lampara (en el duelo)
Autora:
Alicia Campos Vera
Una mujer lloraba desconsoladamente por la muerte de su
esposo y su hijo en un accidente automovilístico. Caminaba distraída, sin
rumbo fijo ni dirección, cuando de repente tropezó con una piedra. Al
caer, su mano derecha rozó accidentalmente una lampara mágica, y entonces
apareció un genio.
- Puedo concederte tres deseos - dijo el genio en un tono
amable y sincero.
La mujer confundida y un tanto desconfiada solo dijo:
- Mi hijo y mi esposo murieron, así que solo deseo morir.
- Lo siento, pero no puedo cumplir esa
clase de deseos, ya hay alguien más que se encarga de los
decesos.
La mujer empezó a llorar intensamente y después de algunos
minutos, entre suspiros, expresó lo siguiente:
- Solo deseo que mi esposo y mi hijo estén vivos otra
vez.
- No puedo
devolverle la vida a nadie que haya muerto, por la misma razón que te mencioné anteriormente,
pero sí puedo cumplir deseos que te den felicidad a ti.
La mujer molesta agregó: - Sin ellos la felicidad ya no
existe para mí y solo deseo estar sola, encerrada en mi
casa, sin hablar con nadie. – Cruzó los brazos, frunció el ceño y se quedó
mirando al suelo.
El genio, extrañado y conmovido por la mujer, le concedió
“su primer deseo”. Pasaron los días y ella permanecía encerrada en casa:
lloraba, comía poco, dormía mal y su salud comenzó a deteriorarse.
Varias semanas después, abrumada por tanto dolor y consumida
por la impotencia de no poder hablar con nadie, decidió escribirle una nota al
genio:
—Está bien, genio, ya entendí. Este aislamiento que me
encierra en mí misma, y el no poder comunicarme con nadie, me está haciendo
mucho daño. Por lo tanto, mi “segundo” deseo es recuperar el habla.
La mujer marcó entre comillas “segundo”, pues su primer
deseo había sido solo una expresión que el genio interpretó como una
instrucción. Aun así, no tenía ánimos para debatirlo.
El genio sonrió. No solo le devolvió la voz de inmediato,
sino que además la invitó a caminar por el parque donde se habían encontrado
por primera vez, y después la invitó a tomar un café.
-Sabes genio, ya no quiero malgastar mis deseos, lo he
pensado muy bien y mi tercer deseo es dejar de sufrir por la
pérdida de mis seres queridos.
El genio le explicó que ese tipo de deseos no ocurrían de un
día para otro, que debería atravesar por la etapa de negación, ira, negociación, dolor y finalmente la aceptación y resolución de su duelo, pero que él estaría con ella todo el tiempo que necesitara para
completar su proceso.
Pasaron varios meses en los que la mujer compartió su sentir
con el genio, y él la escuchó con empatía. Ella liberó todo su enojo, aprendió
a perdonar, a agradecer el tiempo de convivir con su esposo e hijo y,
finalmente, aceptó lo ocurrido como algo destinado a suceder.
Al final, la mujer dijo:
—Ya acepté la muerte de mi esposo e hijo. El dolor ya no es
tan agudo, pero los sigo extrañando. ¿Crees que puedas concederme un cuarto
deseo? Quisiera volver a ser feliz como antes.
El genio respondió:
—Ya no puedes ser feliz como antes, porque eso quedó en el
pasado. Pero sí puedes ser feliz en el presente, con tu nueva
realidad. Valora lo que tienes y honra la memoria de tu esposo e hijo
demostrando que puedes ser feliz, como ellos desearían. Haz una mejor versión
de ti y siéntete orgullosa de ello. Eso no solo te dará felicidad, también te
dará paz interior.
—¡Tienes razón! Ahora sé que puedo lograrlo.
El genio regresó a la lámpara, y la mujer la dejó de nuevo
en el camino donde había tropezado con ella, con la esperanza de que algún día
pudiera ayudar a alguien más.
jueves, 4 de diciembre de 2025
Del libro “Como liberarse del miedo” de Sergio Ulloa Arreola - Los pensamientos
Del libro
“Como liberarse del miedo” de Sergio Ulloa Arreola
Se cuenta
que, un día, un viajero se perdió, llegó al paraíso y se durmió bajo el “árbol
de los deseos”. Al despertar, se dio cuenta de que tenía hambre y pensó:
“Cuánto me gustaría tener algo que comer”.
Inmediatamente aparecieron ante él deliciosos bocados. Tan hambriento
que estaba, no se dio cuenta de dónde provenían. Comió y, una vez saciado,
pensó: “Ojalá tuviera algo que beber”. Dicho y hecho, las bebidas aparecieron
también ante él.
Una vez que se sintió harto y feliz, se preguntó: “¿Qué habrá pasado? ¿Estoy soñando o hay fantasmas que me están jugando una mala pasada? Entonces, aparecieron unos fantasmas feroces, horribles y espantosos. El viajero se puso a temblar y arrastrado por sus pensamientos, se dijo: “¡Ya está! ¡Ya está! ¡Van a matarme!” y los fantasmas lo mataron.
Los fantasmas
de la historia son los pensamientos, y las consecuencias son tan sólo una parte de lo
que una idea bien cimentada puede ocasionar.
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jueves, 27 de noviembre de 2025
Del libro "EXHALA" de Gaby Vargas - Cuando todo está bien.
Del libro "EXHALA" de Gaby Vargas
CUANDO TODO ESTÁ BIEN
Un mes antes de conocer tu enfermedad, salí en bicicleta a
dar una vuelta al campo. En el camino vi los árboles, las flores
silvestres, escuché los pájaros, vi las nubes en un cielo claro,
tantas cosas por las que me sentí agradecida.
"Gracias Dios por mi vida, por mi
familia, por mi trabajo, por estar viva" clamaba por
dentro. Todo era perfecto a pesar de las nimiedades cotidianas que la mente
suele amplificar. Hasta que la muerte ronda por tus territorios, te percatas de
que todas las tonterías por las que antes te quejabas son ridículas e
irrelevantes.
Dos meses después, enterada ya de tu cáncer, recorrí ese
mismo camino montada en mi bicicleta. Me detuve a la mitad, me bajé para
sentarme en la tierra. Un dolor profundo exigía salir de mi cuerpo. Por primera
vez, me doblé del llanto, de ese que sale del estómago. Intuía que era el
principio del final. Lloré como hacía mucho no lo hacía, comencé a sentir
nostalgia anticipada. Era el inicio de la pérdida de nuestras vidas, pues ya no
serían igual que antes; pérdida de algo tan valioso y que nunca valoramos lo
suficiente: la salud; perdida del "nosotros" ante la
separación inminente de los dos, idea que me quitaba de la mente como un mal
pensamiento.
Lloré hasta encontrar alivio. Me percaté de cuánto mejor es
abrirle paso al dolor, permitir que fluya — a solas o acompañado. Reprimirlo,
como lo había hecho esos días, sólo me causaba insomnio y ansiedad.
Cuando todo está bien, deberíamos de agradecerlo de
rodillas. Cuando el resultado de tus análisis sale normal, cuando tu
hijo regresa con bien de la escuela, cuando te acuestas sin ningún dolor en el
cuerpo, cuando puedes hablarle a tu mamá por teléfono, cuando un amigo te
busca, cuando tus hijos te llaman para preguntar cómo estás, cuando tienes
trabajo, en fin, tantas y tantas cosas que en su momento no apreciamos, es
lo que hace que la vida valga la pena. ¿Por qué en su ausencia, es cuando
valoramos?
jueves, 20 de noviembre de 2025
Del libro “Tu hijo, tu espejo” de Martha Alicia Chávez - Cambiarlo
Del libro “Tu hijo, tu espejo” de Martha Alicia Chávez
Como ya comenté anteriormente, cuando un padre insiste con el hijo a tal punto que parece obsesionado por cambiarlo para que haga eso que “debe” hacer, no hay duda de que hay algo más, algo que el padre está proyectando en el hijo de manera inconsciente.
Y así era en el caso de Gina; su marido nunca la acompañaba
a los múltiples eventos sociales, casi todos organizados por ella misma; no
invitaban amigos a su casa y no visitaban a nadie porque al marido no le
gustaba socializar. Gina sufría por esta situación: ella deseaba que su esposo
fuera más sociable y él deseaba que ella lo fuera menos; pero lo interesante
del caso es que, al no poder cambiar a su marido, Gina inconscientemente se
esforzaba y se aferraba en cambiar a su hija (tan parecida a él por cierto).
Todo esto simbólicamente significaba: “
SI NO PUEDO CAMBIARLO A ÉL, TE CAMBIO A TI”.
En la relación padres-hijos esto es común: intentamos
cambiar en nuestro hijo lo que no podemos cambiar ya sea en otra persona
significativa para nosotros, o bien, lo que no podemos cambiar en nosotros
mismos.
Docenas de veces he escuchado en mi consultorio quejas de
hijos a quienes sus padres les piden que hagan o dejen de hacer cosas que ellos
mismos no pueden: que no fume, cuando el padre es un fumador
empedernido; que no diga “malas palabras”, cuando el padre las dice a
cada momento; que sea ordenado, cuando el padre es en extremo
desordenado; que no diga mentiras, cuando el padre sí las dice; que no
pase tanto tiempo en la computadora, cuando el padre lo hace en la
televisión; que no agreda verbal o físicamente a sus hermanos, cuando el
padre lo hace; que no grite, cuando el padre habla a gritos, y así hasta
el infinito. Y aquí va el mensaje implícito: “ESTO ES MÍO, NO ME GUSTA, NO
LO PUEDO CAMBIAR, CÁMBIALO TÚ POR MÍ”
No he conocido hasta el día de hoy un padre o una madre que
no esté genuinamente interesado en inculcar valores a sus hijos, todos lo
estamos, pero a menudo olvidamos que los hijos aprenden los valores de lo
que los padres SOMOS, no de los que DECIMOS. De manera que eso que
quieres que tu hijo SEA, DEBES SERLO tú primero. Si quieres que tu hijo
sea honesto, tú sé honesto; si quieres que tu hijo cuide su salud,
tú cuida la tuya; si quieres que tu hijo sea compasivo, tú sé compasivo;
si quieres que tu hijo sea generoso, tú sé generoso.
Nunca recuerdo haber escuchado a mi padre o a mi madre darme
sermones respecto a la honestidad, tal vez nunca siquiera hablaron del tema,
pero vi en ellos centenares de actos de honestidad y espontáneamente, sin darme
cuenta, sin ningún esfuerzo, introyecté de modo profundo ese valor.
Como siempre, la autoconciencia es necesaria para evitar
caer en este tipo de dinámicas o para detenerlas a tiempo si ya estamos metidos
en ellas. El para qué ya lo sabes: acepta lo que es tuyo y resuelve lo que a
ti te toca resolver, así contribuirás a una relación mas sana y amorosa con
tus hijos.
jueves, 6 de noviembre de 2025
Del libro: “La felicidad en tiempos difíciles” de Andrew Matthews - Venciendo la crisis
Del libro: “La felicidad en tiempos difíciles” de Andrew
Matthews
VENCIENDO LAS CRISIS
Los pensamientos negativos son como las ratas. Llegan
en grupos. Primero llega una y antes de lo que imaginas han tomado posesión.
Ejemplo: tomas una llamada
de un cliente enojado en el trabajo. Tu primer pensamiento es: “Odio a la
gente grosera.”
Y luego viene el siguiente pensamiento negativo: “¡En
este trabajo estoy rodeado de gente grosera!”
Y luego otro: “En este trabajo estoy rodeado de gente grosera
y me pagan poco.”
Y el siguiente: “En este trabajo estoy rodeado de gente
grosera, me pagan poco, y nadie me valora.”
Y después: “En este trabajo estoy rodeado de gente
grosera, me pagan poco, nadie me valora y, ahora que lo pienso, tampoco en casa
valoran lo que soy”.
Ahora las ratas llegan por carretadas: “En este trabajo
estoy rodeado de gente grosera, me pagan poco, nadie me valora, tampoco me
valoran en la casa y, para colmo, hoy tengo que llegar a preparar la cena. ¿Por
qué no puede dejar de rascarse la panza el vago de mi marido? Ya decía mi madre
que estaba cometiendo un error muy serio… y ahora me duele la cabeza; ¡quizá
sea un tumor!”
¿Te suena familiar este escenario? Una rata solitaria se
convierte en una plaga.
Necesitas una estrategia de exterminio y he aquí el
mejor remedio que conozco para liberarte de las ratas. En cuanto tengas el
primer pensamiento negativo pregúntate: “¿Qué de bueno hay en esto?”
¿Qué hay de bueno en confrontar a las personas maleducadas?
1.- Mejoro mi carácter y mi paciencia.
2.- Desarrollo habilidades para las
relaciones públicas que me servirán en mi siguiente empleo.
3.- Las personas groseras del
trabajo hacen que aprecie más a mi esposo.
Ahora puede que estés pensando: “Seamos realistas” HE AQUÍ LO
REAL:
1.- Las cosas malas suceden
2.- Tienes que aceptar lo mejor de
las cosas.
3.- Las personas felices tienen el
hábito de decir: “¿Qué de bueno hay en esto?”
4.- ¿Quieres ser feliz o no?
Te rompes la pierna. ¿Qué de bueno hay en esto?
1.- Voy a descansar.
2.- Tendré la oportunidad de
entender a los enfermos.
3.- Podré leer libros
maravillosos.
4.- No tendré que aspirar la casa
durante un mes.
Te corta tu novia. “¿Qué de bueno tiene esto?
1.- Puedo ahorrar dinero.
2.- Puedo ver todo el futbol que
quiera.
3.- Puedo ser menos higiénico.
4.- ¡No tengo que aspirar!
En una cáscara de nuez
Un pensamiento negativo atrae a otro pensamiento
negativo.
Un pensamiento positivo atrae a otro pensamiento positivo.
Antes de que comience la plaga, pregúntate qué de bueno
tiene la situación.
jueves, 30 de octubre de 2025
Las dos pasajeras. Autora: Alicia Campos Vera
“Las dos
pasajeras”. Autora: Alicia
Campos Vera
Imagina un paseo
en taxi donde La Vida y la Muerte son las compañeras de viaje.
Desde que inicia el recorrido, La
Vida no para de admirar las bellezas del entorno, describe detalladamente
el colorido del paisaje, la belleza de flores y la majestuosidad de los árboles,
y hasta la música lejana que parece acompañarlos en el trayecto. Después de un
rato comienza a hablar de su fascinación por el cuerpo humano, por la
inteligencia y por esa capacidad de asombro que poseen todas las
personas. La Muerte, en cambio, solo observa y permanece callada e
inexpresiva.
Es un viaje
bastante largo, y La Vida no para de hablar. Su tono se vuelve más
pausado cuando toca el tema de los sentimientos y las emociones, pues
representa todo un enigma que requiere ser analizado con calma. El conductor a ratos
presta atención y otras veces muestra enfado y desgano. La Muerte,
quisiera intervenir indicando que es importante lo que La Vida le está
enseñando, sobre todo en cuanto al tema del enojo, la culpa, la depresión y la ansiedad, pero no se atreve.
Ya han
recorrido más de la mitad del camino cuando La Vida pregunta al
conductor si es feliz, y cuáles son sus expectativas para el
resto de su transitar por el mundo. Él se sorprende. Nadie le había hecho esa
pregunta antes y no sabe que contestar. Tras una larga pausa, confiesa que su
vida le parece monótona, vacía y sin rumbo fijo. Al ver
por el retrovisor la expresión de asombro de sus dos pasajeras, añade que tal
vez haga algunos cambios, aunque en realidad no sabe bien como empezar. Solo
tiene claro que debería dejar de fumar y de beber.
Durante un
buen trecho, los tres personajes viajan en silencio, cada uno sumido en sus
propios pensamientos. La Vida, inquieta y alegre, termina por sentirse incómoda
y decide romper el silencio con el tema de sueños e ilusiones. El chofer
les confiesa que ha dejado muchas cosas inconclusas, y que la falta de dinero le
ha impedido realizar algunos proyectos. Luego suspira hondo y en voz baja, admite
que renunció a algunos sueños de su adolescencia, convencido de que ya era
demasiado tarde para retomarlos.
El chofer
conduce a una velocidad arriba de los límites permitidos, aunque con muy buena
destreza al volante, pero mientras reflexiona sobre lo que ha dejado inconcluso
en su vida, acelera más y más, al grado de tener que frenar abruptamente un par
de veces. Sin darse cuenta, enciende un cigarrillo, y baja la ventana para
dejar escapar el humo. Por el espejo retrovisor nota las miradas fijas de La
Vida y La Muerte, que parecen recordarle algo que él mismo acaba de
olvidar…. pero las ignora.
Entonces La
vida cambia a un tema que considera de mucha valía. Con una actitud optimista,
aunque con un tono sereno, le dice que, si desea una vida larga y plena,
debe cuidar su cuerpo y su mente, alimentarse bien, hacer
ejercicio, disfrutar y agradecer lo que tiene. Le habla también de la
importancia de dejar una huella positiva en su entorno, de dar amor,
de ser empático, de ser bondadoso y de compartir el
conocimiento que otorgan los años. Pero el conductor se muestra impaciente
y molesto. La vida decide guardar silencio.
Al aproximarse
a una ruta de curvas pronunciadas, La Vida decide concluir su viaje. Se
despide con una sonrisa y desciende. La muerte, entonces, toma la
palabra por primera vez y le da instrucciones al conductor para continuar hacia
un nuevo destino.
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jueves, 23 de octubre de 2025
Del libro: “El lado fácil de la gente difícil” de César
Lozano
¿Cómo te gustaría ser
recordado?
Hoy sería un buen ejercicio el siguiente:
1.
Pregunta a la gente que verdaderamente te
conoce ¿Cuáles características valoran más en ti? ¿Qué acciones o
actitudes aprecian en tu persona? Si tardan en contestar, tal vez te espera
un trabajo arduo en los próximos días.
¿Qué es lo que más les agrada de ti?
¿Qué recuerdan de ti respecto a tus acciones
del pasado?
¿Qué disfrutan más de ti en la
actualidad?
Ése será un excelente inicio para conocerte y
dar el siguiente paso.
2.
Haz tu epitafio sin pensar que se leerá
después de tu muerte, lo cual siempre causa incertidumbre y temor por
enfrentarnos a lo desconocido. No tanto por la muerte en sí, sino por el ¿Cuándo
y cómo será? Hay quienes repiten una y otra vez que no temen morir, lo cual no
dudo, pero en el fondo de nuestro corazón siempre se alberga el temor de ese
momento, dónde será y qué hay después de ese paso que todos daremos.
3.
Analiza la congruencia entre tu epitafio y la
vida que actualmente llevas. Identifica si tus acciones inciden con la
forma en que te gustaría ser recordado por familiares, amigos y conocidos.
4. Como complemento a este ejercicio, sé honesto y piensa qué cambios requieres para ser recordado con admiración. ¿Qué debo hacer desde hoy para que mi familia se exprese de mi de la mejor manera? Para que jamás bajen la cabeza con vergüenza ante la vida que llevamos.
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jueves, 16 de octubre de 2025
Del libro “Joderillo Una luz en la oscuridad” de Fidel Alcántar Pérez - EXITO
Del libro “Joderillo Una luz en
la oscuridad” de Fidel Alcántar Pérez
- Primero, deben tener
en cuenta que “el éxito” no distingue razas, no es parcial, no está reservado
para unos cuantos; está disponible para quien lo desee. Así como hemos escuchado a mucha gente decir
que solo en el diccionario encontrarás “el éxito” antes que “trabajo”, de la
misma manera, solo en el diccionario encontrarán “fama” antes que “preparación
y perseverancia”.
Gustavo y Joderillo
tomaban algunas notas mientras Jackie hablaba.
Define tu meta y visión. Debes saber hacia dónde vas, hacia dónde
quieres llegar. De lo contrario, te va a
suceder lo que a aquel señor que le pregunta a otro: “Oiga, amigo, ¿por aquí
voy bien?, y el otro responde: “¿Y a dónde quiere ir?, “Pues no sé”, dice el
amigo, “¡Ah, entonces va bien, siga por ahí”!
Debes tener fe. Cree en ti, pues nadie lo hará por ti. Tendrás que empezar a pensar que sí se
puede. Visualiza el final que tú quieres
y así será.
Aprovecha el fracaso. Debes estar consciente de que en ocasiones
tal vez caigas, pero si quieres seguir adelante tendrás que levantarte. El fracaso puede ser tu gran aliado si lo
recibes como una gran oportunidad para crecer, en ese omento se convierte en tu
amigo y obtienes un buen aprendizaje.
No te pongas límites. Nunca pierdas de vista la meta porque
entonces tropezarás en cualquier obstáculo; si encuentras alguno, simplemente
evádelo, rodéalo, concéntrate en la solución, no en el problema, el cual es el
obstáculo en sí mismo.
Fortalece tu voluntad. ¿Con cuál actitud enfrentas la vida?, ¿quieres
lograrlo o no? Pule tus hábitos y convierte los malos en buenos o sencillamente
deséchalos. Camina con disciplina.
Sé responsable. Acepta tus errores, no busques culpables.
Alguien dijo que solo los mediocres no aspiran a superarse.
Sé honesto. No pretendas justificarte, primero entiende y
sé responsable de tus acciones.
Aprovecha el tiempo. Tendrás éxito cuando utilices el tiempo para pensar y
ser creativo; fracasarás cuando desperdicies el tiempo en lamentos y buscando
compasión. No trates de administrar el
tiempo, administra tu vida; lo importante es saber qué vas a hacer con las
veinticuatro horas que tiene cada día, y con frecuencia haz y responde las
siguientes preguntas: ¿Cómo lo estoy
haciendo?, ¿para qué lo estoy haciendo?
jueves, 9 de octubre de 2025
Del libro “El Método H.A.B.L.A” de Álvaro Gordoa - Audiencia
Del libro “El Método H.A.B.L.A” de Álvaro Gordoa
Toda audiencia desea sentirse
incluida; desea saber que la conoces y que estás jugando de local. Cuando viajo
a dar conferencias, aprovecho los tiempos muertos y las charlas informales para
analizar a la audiencia sin que ella sepa que la estoy examinando. Hace poco,
una sociedad universitaria me invitó a participar en su congreso académico
anual. Durante el traslado del aeropuerto y mientras cenábamos, los jóvenes
organizadores me contaron de todo: desde que estaba detenido el proyecto de la
alberca del campus por un problema sindical, hasta que me extendían la
invitación para asistir la siguiente noche a su fiesta de clausura en el Blush,
el antro de moda. Al día siguiente me perdí la fiesta pues tenía que volar a
otra conferencia, durante mi ponencia saqué a relucir el problema de la
alberca, y aproveché para decirles; “¿Están cuidando su imagen? Respóndanmelo
mañana cuando vayan saliendo del Blush”, con lo que logré la risa y
empatía de la joven audiencia.
Y es que debemos adecuar nuestras
formas a las características de los receptores. Según a quién nos dirijamos y
qué deseamos conseguir, usaremos los códigos de comunicación más oportunos. La
forma debe de ser una ayuda para la comprensión del fondo, por eso nunca
olvides que nuestra comunicación siempre debe ser una CBA (Comunicación Basada
en la Audiencia).
Para lograr esto, existe un
acrónimo que considero muy útil para analizar a nuestro público y que ocupo
cada vez que voy a hablar. Basta con seguir las letras de la palabra AUDIENCE
(Laskowsky, 2001):
Análisis. ¿En el marco de qué evento estás hablando y
por qué estás hablando tú?
Understanding
(Comprensión). ¿Cuál es el nivel de conocimiento que la audiencia posee sobre
tu tema?
Demográficos.
¿Cuál es la nacionalidad, el lugar de residencia, la edad, el sexo, el nivel
socioeconómico de la audiencia?
Interés.
¿Qué los motivó a asistir?, ¿pagaron, los obligaron, los invitaron, etcétera?
Environment
(Ambiente). ¿Cómo es el lugar donde trabajas, cuánta gente habrá, usarás micrófono,
te estarán transmitiendo por streaming en otro lugar?
Necesidades.
¿Qué necesita la audiencia de ti o qué necesitas tú de ella? Es todo lo que
hablamos en la definición de objetivos.
Customized
(Personalizado). ¿Sobre qué temas puedes hablar o qué dinámicas puedes hacer
para conectar mejor con la audiencia? Ejemplo, casos, aplicaciones, noticias,
objetivos particulares del evento, etcétera.
Expectativas.
Todo lo relacionado a la expectación de la que hablamos en el modelo
psicoemocional.
jueves, 2 de octubre de 2025
IMAGINA … Autora: Alicia Campos Vera
Imagina que,
por alguna razón tu visión se ha deteriorado al 50%, al igual que tu audición.
Además, a partir de HOY ya no tienes trabajo. También te has dado cuenta
que tus pies y piernas son frágiles, ya no pueden sostenerte de pie por
mucho tiempo. ¿Puedes imaginarlo?
Ahora bien,
todos tus excompañeros de trabajo y amigos en general, se han mudado
a otros países donde continúan con sus vidas sin hacer contacto contigo, y los
extrañas demasiado; pero lo peor del caso es que vives solo (a).
Cuando sales
a la calle, notas que las personas hablan otro idioma que no comprendes.
¿Puedes imaginar cómo sería tu vida si de repente todo cambiara tal y
como te lo he descrito? ¿Qué harías?
Algo similar
ocurre con los ancianos, sus facultades físicas y mentales se deterioran,
dejan de trabajar y ya nadie les llama o visita, y cuando por fin ven a sus
hijos o nietos, éstos hablan de avances tecnológicos que ya no comprenden. Ante
dicho panorama, y al no poder dialogar con nadie, se empiezan a aislar, a no
encontrarle sentido a vivir y terminan por deprimirse.
No
abandones a los ancianos, porque son sabiduría pura. Habla
con ellos sobre su historia de vida, sus triunfos y fracasos, sus sueños
cumplidos y los no cumplidos, sobre sus preocupaciones, sus anhelos, y la
huella que han dejado al transitar por este mundo. También puedes ayudarlos a
ejercitarse física y mentalmente, muchos todavía tienen la energía suficiente
para salir a caminar, realizar juegos mentales, bailar, divertirse con juegos
de mesa, y aprender algo de la nueva tecnología.
EN
CONCLUSION: IMAGINA
un mejor panorama lleno de amor hacia a los ancianos, en realidad ellos no
necesitan mucho, solo buena compañía, cariño y respeto.
viernes, 26 de septiembre de 2025
Del libro “El camino de la sabiduría” de Jorge Bucay
LA VIDA ENSEÑA
En un tren se encuentran sentados, uno frente a otro, un
afamado biólogo, premiado internacionalmente, y un casi analfabeto campesino
del lugar. El primero, con un impecable y formal traje gris oscuro; el otro,
con unos gastados pero limpios calzones de campo. Rodeado de libros, el
científico. Con un pequeño hatillo de ropa, el lugareño.
— ¿Va a leer
todos esos libros en este viaje? — pregunta el campesino.
—
No, pero jamás viajo sin ellos — contesta el biólogo.
—
¿Y cuándo los va a leer?
—
Ya los he leído… Y más de una vez.
—
¿Y no se acuerda?
—
Me acuerdo de éstos y de muchos más…
—
Qué barbaridad… ¿Y de qué tratan los libros?
—
De animales…
—
Qué suerte deben de tener sus vecinos, tener un
veterinario cerca…
—
No soy veterinario, soy biólogo.
—
¡Ah…! ¿Y para qué sirve todo lo que sabe si no
cura a los animales?
—
Para saber más y más… Para saber más que nadie.
—
¿Y eso para qué le sirve?
—
Mira… Déjame que te lo muestre y, de paso,
quizá, haga un poco más productivo este viaje. Supongamos que tú y yo hacemos
una apuesta. Supongamos que por cada pregunta que yo te haga sobre animales y
tú no sepas contestar, me dieras, digamos, un peso. Y supongamos que por cada
pregunta que tú me hagas y sea yo el que no sabe contestar, te diera cien
pesos… A pesar de lo desigual de la retribución económica, mi saber inclinaría
la balanza a mi favor y al final del viaje yo habría ganado un poco de dinero.
El campesino piensa y piensa… Hace
cuentas en la mente ayudándose con los dedos. Finalmente dice:
—
¿Está seguro?
—
Convencido — contesta el biólogo.
El hombre de los calzones mete la
mano en su bolsillo y busca una moneda de un peso (el campesino nunca apuesta
si no tiene con qué pagar).
—
¿Yo primero? — dice el campesino.
—
¿Sobre animales?
—
Sobre animales…
—
A ver… ¿Cuál es el animal que tiene plumas, no
pone huevos, al nacer tiene dos cabezas, se alimenta exclusivamente de hojas
verdes y muere cuando le cortan la cola?
—
¿Cómo? — pregunta el científico.
—
Digo que cuál es el nombre del bicho que tiene
plumas, no pone huevos, nace con dos cabezas, come hojas verdes y muere si le
cortan la cola.
El científico se sorprende y hace un
gesto de reflexión. En silencio, enseguida se pone a buscar en su memoria la
respuesta correcta…Pasan los minutos. Entonces se atreve a preguntar:
—
¿Puedo usar mis libros?
—
¡Claro! — contesta el campesino.
El hombre de ciencia empieza a
abrir varios volúmenes sobre el asiento, busca en los índices, mira las
ilustraciones, saca un papel y toma algunos apuntes. Luego baja del
portaequipajes una maleta enorme y saca de ella tres gruesos y pesados libros
que también consulta. Pasa un par de horas y el biólogo sigue revisando páginas
y mirando y musitando mientras apunta extraños gráficos en su libreta.
El altavoz anuncia finalmente que
el tren está entrando en la estación de destino. El biólogo acelera su
búsqueda, transpirando un poco agitado, pero no tiene éxito. Cuando el tren
aminora la marcha, el científico mete la mano en el bolsillo y saca un flamante
billete de cien pesos y se lo entrega al campesino diciéndole:
—
Usted ha ganado… Sírvase.
El campesino se pone de pie y,
agarrando el billete, lo mira contento y lo guarda en su bolsillo.
—
Muchas gracias — le dice. Y tomando su hatillo,
se dispone a partir.
—
Espere, espere — lo detiene el biólogo —, ¿Cuál
es ese animal?
—
Ah… Yo tampoco lo sé… — dice el campesino. Y,
metiendo la mano en el bolsillo, saca una moneda de un peso y se la da al
científico diciendo:
—
Aquí tiene un peso. Ha sido todo un placer
conocerlo, señor…
NO SIEMPRE EL MÁS
LEÍDO ES EL QUE MÁS SABE,
NO SIEMPRE EL MÁS
INSTRUIDO ES EL MÁS CULTO,
NO SIEMPRE EL QUE
TIENE MÁS INFORMACIÓN
ES EL QUE LLEVA
LAS DE GANAR,
TAMBIÉN LA VIDA
ENSEÑA… Y MUCHO.
Del libro: “¡Con golpes NO! De Martha Alicia Chávez
Ejercicio 3. Abrazo reconciliador
Consigue un muñeco o una muñeca, según sea el caso, que te recuerde a ti cuando eras niño, ya
sea que busques y compres alguno con características físicas que se parezca a ti, o que tengas uno
que sea significativo por algún valor emocional que tú le des, es muy importante que sea tuyo.
Diariamente tómalo en tus brazos y repítele frases amorosas como:
Eres especial para mí
Ahora yo estoy contigo
Yo te enseñaré a confiar en ti
Nunca te abandonaré, pase lo que pase
Te amo incondicionalmente
Gracias por los aprendizajes que me das
Ahora estás seguro, pues yo te cuido
Agrega las frases o las palabras que quieras decirle a tu niño; incluso puedes realizar
actividades con tu muñeco o tenerlo en un lugar especial que te recuerde, cada vez que lo
mires, que hay una parte de ti que espera que lo escuches y que lo atiendas. Habrá veces que
te pida hacer algo como jugar en el parque y subirte a un columpio; será tu decisión si te das
permiso o no. La vida es un instante para preocuparnos tanto por el qué dirán.
Al principio puede ser difícil, e incluso puedes pensar que la idea de trabajar con un muñeco
resulta ridículo o inapropiado, pero cuando te permitas hacerlo comenzarás a notar los
cambios en ti. Ésta es justamente la manera de hacerte cargo de tu presente y dejar de ser
una víctima de tu pasado.
… Después de que hemos hecho contacto con nuestro niño interior, es importante
mantenernos cerca: consolarlo cuando está triste, darle confianza cuando la pierde y
seguridad cuando tiene miedo, etcétera. Generalmente, los sentimientos como enojo, miedo,
inseguridad, angustia, tristeza, soledad, vienen de nuestro niño interior. Al experimentarlos
podemos hablarle y consolarlo con frases como las siguientes:
Aquí estoy contigo
No te preocupes, yo me haré cargo de resolver esto, ya soy un adulto, y si no puedo
hacerlo, buscaré ayuda.
Te veo, te escucho, aquí estoy
Sé que te sientes triste, ¿qué necesitas?
… Si no hemos sanado a nuestro niño interior, cuando somos adultos - sin importar la edad-
vivimos la vida filtrada a través del dolor, el enojo y la frustración de la infancia, la cual
contamina todas nuestras vivencias y relaciones adultas. El resultado de sanar a nuestro niño
interior herido es la paz y la posibilidad de rescatar las maravillosas cualidades de los niños
sanos: curiosidad, alegría, confianza, creatividad y enorme entusiasmo por la vida.
.
sábado, 13 de septiembre de 2025
Del libro “La
Ausencia. Cuando un ser querido se va” de Patricia Ibarra
LA VIDA ES BELLA A PESAR DE TODO
ü Sueña lo que desees soñar, ve a
donde desees ir, sé lo que desees ser; porque solamente tienes una vida
y una oportunidad para hacer las cosas que quieres.
ü Ten la suficiente felicidad
para hacerte dulce; los suficientes tropiezos para hacerte fuerte;
la suficiente tristeza para hacerte humano y la suficiente esperanza
para ser feliz.
ü Siempre ponte en los zapatos de
otras personas; si sientes que algo te duele, probablemente les dolerá a
esas personas también.
ü La felicidad existe para aquellos que
lloran, para aquellos que sienten dolor, para aquellos que han buscado, para
aquellos que han tropezado; porque solamente ellos pueden apreciar la
importancia de las personas que han tocado sus vidas.
jueves, 28 de agosto de 2025
"Ser un espectador de la vida" ... Autora: Alicia Campos Vera
Ser un espectador de la vida
Autora: Alicia
Campos Vera
Si crees que tu vida no tiene sentido, pero la de los
demás sí, eres un ESPECTADOR
Si crees que no has realizado nada trascendental,
pero los demás sí, eres un ESPECTADOR
Si admiras lo que hacen los demás, pero no reconoces lo
que tú haces, eres un ESPECTADOR
Si deseas tener la vida de otras personas y no la
tuya, eres un ESPECTADOR.
Si sientes que eres un fracasado mientras los demás
son exitosos, eres un ESPECTADOR.
Si consideras que los demás sí pueden afrontar retos,
pero tú no, definitivamente eres ESPECTADOR.
Ser un espectador significa simplemente observar, mirar, o
contemplar sin tomar acción. Es negarte la oportunidad de sacar lo mejor de ti
ante las dificultades y tener actitud pasiva ante los momentos gratos. Si por
algún momento dudas de ser capaz de afrontar la vida, déjame recordarte que
todo ser humano es una maravilla, cada uno posee sus propios talentos,
habilidades, inteligencia, y capacidades, listas para ser utilizadas.
Si permites que los golpes de la vida te devasten, si no te
crees capaz de afrontar la adversidad, si constantemente te repites que tú no puedes,
pero otros sí, serás solo un observador de lo que ocurre a tu alrededor, estarás físicamente presente pero solo viendo pasar la vida, aplaudirás y
disfrutaras las vidas de otros como quien va al cine o al teatro, pero lo que
en verdad le da sentido a una vida, es ser el protagonista y no el espectador.
Ante los altibajos de la vida, se necesita mucho valor, determinación
y carácter, para salir victorioso en cada problema, en cada batalla, y en cada
tragedia, y todos tenemos la capacidad para hacerlo. También se requiere
humildad para aceptar lo que no podemos cambiar, y apertura para aprender de
cada lección que acompaña a las situaciones difíciles.
Atrévete a vencer tus miedos e inseguridades. Atrévete a
afrontar situaciones dolorosas. Atrévete a sacar lo mejor de ti y ser el
protagonista de tu historia. ¡Atreverte a vivir!
jueves, 21 de agosto de 2025
Del libro "Disney y el arte del servicio al cliente" de Theodore Kinni - Servicio al invitado de Disney
Del libro "Disney y el arte del servicio al
cliente" de Theodore Kinni
PAUTAS PARA EL SERVICIO AL INVITADO
DE DISNEY
1.-
¡Hacer contacto visual y sonreír!
- Iniciar y terminar todos los contactos y comunicación con
el invitado mirándolo directamente a los ojos y sonriendo sinceramente.
2.-
Saludar y dar la bienvenida a todos los invitados
-Extender el saludo apropiado a todos los invitados con los
que se tenga contacto.
"¡Buenos
días/tardes/noches
"¡Bienvenido/que tenga un buen día!"
"¿Le puedo
ayudar en algo?
- Hacer que los invitados se sientan bienvenidos
brindándoles un saludo diferenciado en cada área.
3.-
Buscar el contacto con el invitado
- Es responsabilidad de los miembros del reparto buscar a
los invitados que necesitan ayuda o asistencia.
Escuchar las
necesidades del invitado.
Responder sus
preguntas.
Ofrecer
asistencia (por ejemplo, tomar fotos familiares).
4.-
Proporcionar recuperación inmediata del servicio
- Es responsabilidad de los miembros del reparto intentar,
en la medida de sus posibilidades, resolver de inmediato la falla de
servicio de algún invitado, antes de que se convierta en un problema de
servicio.
- Siempre buscar la respuesta para el invitado o
encontrar a otro miembro del reparto que pueda ayudarle.
5.-
Exhibir un lenguaje corporal apropiado todo el tiempo
- Es responsabilidad de los miembros del reparto exhibir un
buen lenguaje corporal cuando se encuentren en el escenario.
Apariencia
atenta.
Buena postura.
Expresión facial
adecuada.
6.-
Mantener la experiencia "mágica" del invitado
- Enfocarse siempre en lo positivo más que en las normas y
regulaciones.
- Hablar de los problemas personales o de trabajo enfrente
del invitado es inaceptable.
7.-
Agradecer a todos los invitados
-Mostrar un agradecimiento sincero a todos los invitados al
final de cada transacción.
- Agradecer o mostrar su aprecio sinceramente mientras el
invitado se aleja del área.
jueves, 14 de agosto de 2025
Del libro “El regalo” de Stefanos Xenakis - Canales de agua
Del libro “El regalo” de Stefanos Xenakis
CANALES DE AGUA
Un amigo mío experto en agricultura me habló un día de los
canales de agua. Al principio, cuando cavas un canal en el suelo, la tierra
está blanda. A medida que el agua pasa por el surco, la tierra se ira empapando
y el agua dará forma al canal. Mas tarde, el agua solidificará el canal.
Después de eso, parecerá que el canal está hecho de cemento. El agua reconoce
el camino y lo sigue a ciegas.
El cerebro humano está formado por miles de millones de
neuronas. Cada vez que pensamos o llevamos a cabo una acción, una neurona
conecta con otra y crea un camino. Todas las neuronas pueden unir las manos con
otros miles de neuronas. Pero, normalmente, lo que sucede es que las neuronas
conectan con las mismas neuronas una vez tras otra. Eso se llama “rutina”.
Tomamos siempre la misma ruta para ir al trabajo. Nos
levantamos a la misma hora todas las mañanas. Vemos los mismos
programas en la tele. Pensamos lo mismo. Quedamos con las mismas
personas. Hacemos el amor en las mismas posturas. Nos vamos de
vacaciones al mismo lugar. Eso no es vida; es una rutina.
Las neuronas del cerebro son como canales de agua. El agua
las ha consolidado. Sin embargo, la imaginación debe ser libre. Necesita
crear, tener retos y zanjar nuevas rutas. Necesita librarse de la rutina.
Pero no la dejamos.
Cuando salgo a correr por las mañanas, me gusta escuchar
audiolibros. Me acabo uno cada semana. El otro día, por variar, decidí ponerme
algunas de las canciones favoritas de mi hija.
Al principio me sentí un poco culpable, pensando que no estaba
aprendiendo nada nuevo, pero luego comencé a disfrutar de la música. Volví a
casa con otra energía, otro estado de ánimo y otra mentalidad. Era un hombre diferente. Había resquebrajado
el cemento.
Poco importa si piensas que tu cemento es bueno o malo; la
próxima vez que sucumbas a la rutina, intenta hacer algo nuevo y a ver cómo te
sientes. Si corres, descansa. Si lees,
siéntate y pasa un rato sin hacer nada. Si vas en bici, coge el coche. Si te
gustan los espaguetis, come un poco de arroz para variar.
lunes, 11 de agosto de 2025
Libro CONVERSANDO CON MAYUYI, Autora: Alicia Campos Vera

